¡A hacer la tarea! (En serio)

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Hacer o no hacer la tarea 

Posponer actividades escolares (hacer la tarea) es parte de la vida cotidiana de estudiantes de todos los niveles, y un verdadero dolor de cabeza para maestros y padres de familia.

¿A qué se debe?: La tendencia de las personas a posponer labores que no considera placenteras se llama procrastinación, y existen trucos para combatirla y hacer más productivos nuestros periodos de trabajo.

Procrastinar es un problema educativo 

Procrastinar no sólo común, sino muy serio, según el psicólogo Tim Pychlyl, de la Universidad de Carleton en Canadá, quien es parte de un grupo de investigación sobre la procrastinación, que asegura que “en la actualidad es el problema más grave en la educación“.

El grupo de expertos ha estado enfocado en estudiar esta acción volitiva durante 20 años, con datos de todo el mundo, para “tratar de entender por qué a veces nos convertimos en nuestro peor enemigo con retrasos innecesarios y voluntarios” de nuestras tareas.

Dejar algo para después afecta las calificaciones, la salud mental y física y aumenta el índice de abandono escolar.

Procrastinar afecta  más a los jóvenes, pues las personas solemos controlar mejor nuestras emociones a medida que el cerebro se desarrolla.

Pero hay esperanzas para los jóvenes -y los ya no tan jóvenes- que dejamos todo para mañana.

Basándose en su investigación con la psicóloga Fuschia Sirois de la Universidad de Sheffield, Pychyl asegura que todos podemos reducir la procrastinación siguiendo los pasos a continuación:

a) Practica técnicas de mindfulness y meditación para controlar tus pensamientos negativos

“Usando las técnicas de mindfulness o conciencia plena podemos reconocer que no tenemos ganas de hacer algo sin juzgar ese sentimiento, y luego nos ayuda a acordarnos por qué es importante realizar la tarea y comprometerse a empezarla”, explica el psicólogo.

b) Divide la tarea en pasos claros y manejables

Una de las razones por las que aplazamos lo que debemos hacer es que las metas que nos proponemos a menudo son muy grandes y vagas, lo que las hace intimidantes y desagradables.

Así, en vez de proponerte “ponerme en forma” o “escribir una novela” prométete “salir a caminar hoy” o “decidir el nombre del personaje principal”; y en vez de “leer todo el libro de física para el examen”, agenda un capítulo por día, o por semana, dependiendo del plazo con el que cuentes para terminar la actividad.

Con información de: http://www.t13.c

 

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Empresario y Coach mexicano con más de 20 años de experiencia en el cierre de ventas e inscripciones para instituciones educativas.

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