Aprender como necesidad esencial

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El alumno y la sociedad del conocimiento

alumnosEn la evolución de la sociedad hasta la conformación de las sociedades del conocimiento, hemos visto un cambio en la percepción de lo que es valioso para las mismas. Actualmente el uso de ideas y de tecnologías toma relevancia (Buendía Espinosa y Martínez Sánchez, 2007), convirtiéndose en pieza clave para su desarrollo. Así es como las universidades, sensibles con el entorno en el que se desenvuelven, son consientes de que el modelo educativo centrado en el estudiante es el adecuado para satisfacer las demandas de un mundo cambiante, y que el uso de las TIC se vuelve indispensable, ya que torna la experiencia más flexible y perdurable (Heredía Escorza y Romero Murgía, 2007).

Un entorno como el descrito, obliga a la innovación educativa, pero este proceso se vuelve complejo al ver que cada sector de la sociedad vive una realidad económica distinta. Realidad que impide el avance homogéneo. Incluso, si lo anterior no existiera, todavía tendríamos que sumar las complicaciones inherentes a los tiempos de adopción de las innovaciones (Alanís, 2010)

¿Debemos esperar a que mejore la economía o que la tecnología sea más accesible?, claro que no. El primer paso es que reconozcamos esta realidad, entendiendo que el motor y objetivo de cualquier estrategia educativa es el alumno, y de la mano con esa idea nos demos cuenta de que al referirnos a él nos estamos refiriendo a nosotros mismos.

El aprendizaje en la vida

Es mi percepción que ser aprendiz involucra un proceso de innovación personal. Es claro ver que el aprender involucra la adopción de conocimiento nuevo y su implementación. La experiencia, mi entorno y el intercambio de información me generaran nuevas interrogantes, lo que de nueva cuenta arrancará el proceso. Es un ciclo que nunca termina.

Es momento de que veamos una realidad innegable, no podemos darnos el lujo de dejar de aprender. No solo es una demanda de la sociedad sino que es una actitud que va en contra de lo más elemental que existe en la naturaleza: el cambio constante.

Creo que la base de la llamada sociedad del conocimiento es darnos cuenta de que el aprendizaje es tan esencial como respirar. El conocimiento cambia y evoluciona contigo. No lo puedes contener o delimitar con un solo punto de vista. Es una obligación el confrontarlo constantemente para que se mantenga dinámico, vibrante y útil. Para esto la única manera que tenemos de hacerlo es enseñando o aprendiendo. Podemos buscar justificantes filosóficas o sociales pero solo tenemos que reflexionar un poco para ver que en el momento en que perdemos el sentido de asombro relacionado con el descubrimiento, perdemos poco a poco la alegría por vivir.

Aprendo porque a través del conocimiento contribuyo con el desarrollo de todos lo que me rodean. Enseño porque soy responsable de ese conocimiento y sé que su utilidad radica en la aplicación y transformación que surge al ser visto con otros puntos de vista. El intercambio de opiniones lo mantiene en movimiento y con ello reconozco en mí el cambio constante que también sucede en mi núcleo social, mi país y el mundo. Eso en sí justifica la búsqueda, la innovación, la contribución decidida y en mi muy particular opinión, la vida.

Referencias

Alanís González, M. (2010). Gestión de la introducción de la innovación tecnológica en educación. En Burgos Aguilar, V. y A. Lozano Rodríguez (Eds.). Tecnología educativa y redes de aprendizaje de colaboración. Distrito Federal, México: Trillas.

Buendía Espinosa A., y Martínez Sánchez, A. (2007). Hacia una nueva sociedad del conocimiento: retos y desafíos para la educación virtual. En Lozano Rodríguez, A. y Burgos Aguilar, V. (Eds.), Tecnología educativa en un modelos de educación a distancia centrado en la persona . Distrito Federal, México: LIMUSA.

Heredia Escorza, Y., y Romero Murgía, M. E. (2007). Un nuevo modelo educativo centrado en la persona: compromisos y realidades. En Lozano Rodríguez, A. y Burgos Aguilar, V. (Eds.), Tecnología educativa en un modelos de educación a distancia centrado en la persona (pp. 53-75). Distrito Federal, México: LIMUSA.

 

Autor: Ing. Francisco Medina Ceceña

Maestría en Tecnología Educativa

17 años de experiencia en la Industria de telecomunicaciones

Consultor Senior para operadores de Telecomunicaciones

Conferencista en diversas universidades y participado
en seminarios en Estados Unidos, Costa Rica, Ecuador, Colombia y México

Profesor invitado de la Maestría en Gestión del Negocio
de las Telecomunicaciones de la Universidad San Francisco de Quito, Ecuador

 

Foto: woodleywonderworks via photopin cc

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