El papel de educador como tutor

0
210

educar-niñosEducar a un niño no es hacerle aprender algo que no sabía, sino hacer de él alguien que no existía.

La misión del educador o maestro en nuestros días, está enfocada a una visión de Enseñanza- Aprendizaje. La misión de enseñar es del profesor, la de aprender del alumno. Sin embargo en la búsqueda de crear condiciones óptimas para el aprendizaje el maestro también desarrolla habilidades para aprender y el alumno para enseñar. ¿Por qué me atrevo a hacer esta aseveración tan arriesgada en el intercambio de roles? porque considero que el ser humano no deja de aprender nunca, cada día, en cada momento, la sensibilidad de adueñarse de un conocimiento se encuentra latente. En esta búsqueda del conocimiento hay un crecimiento humano inherente, en el que tanto el alumno como el maestro toman conciencia de sí mismos y de su papel en la sociedad a la que pertenecen. El maestro no puede dejar de ser un acompañante en el aprendizaje, mucho menos de ser un ejemplo, un guía, un conciliador. Y es en esta vertiente de conceptos que encontramos el papel del tutor, que automáticamente se da cuando un maestro está realmente comprometido con sus alumnos, cuando inevitablemente se ve inmerso en el contexto de su alumno y finalmente sus palabras, sus acciones y consejos pasarán a ser parte del bagaje del educando.

Ser un tutor va más allá de dar el conocimiento en el aula, un tutor es capaz de entender la situación contextual de su alumno, de sus alumnos. Es quien sienta las bases para que la combinación escuela- hogar sea una conjugación en el desarrollo del alumno, no un parte aguas… Hablar de tutoría en estos tiempos es entender que la educación es integral y no una labor aislada. Es una conjunción de factores de enseñanza- aprendizaje, económicos, materiales pero sobre todo y por sobre todo, humanos, porque es a seres humanos  a quienes el profesor ayuda a formar. Como dijo Pitágoras: “Educar no es dar carrera para vivir, sino templar el alma para las dificultades de la vida”.

Actitudes, aptitudes, conocimientos e intereses… todos estos conceptos tan manoseados en los temas de educación del siglo que corre, no son más que pequeños conceptos a tomar en cuenta para poder moldear la figura ideal de un ser humano. La integración de estos elementos unidos con amor, fervor y vocación, darán por resultado seres humanos conscientes, comprometidos y responsables, sanos mentalmente y con horizontes amplios para andar.

De ahora en adelante no podremos hablar de educación si no hablamos de una acción tutora del docente y en adelante, será un factor primordial en el ámbito de la vocación del que se jacte de profesor.

 

Foto: woodleywonderworks via photopin cc

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario
Por favor ingrese su nombre aquí