Germán Campos: Genera los recursos para alcanzar la excelencia de tu institución.

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“El mercado laboral sabe cuáles son las universidades que forman profesionales competitivos y es a ellos a los que llaman”.

Germán es Presidente del Consejo Consultivo para América Latina de CASE, la asociación más importante a nivel mundial en cuestión de Desarrollo Institucional para organizaciones educativas.

En México existen más de 2000 instituciones de educación superior, entre públicas y privadas, con diferentes niveles de calidad académica y diferentes fuentes de financiamiento, pero todas buscando desarrollar su oferta académica y asegurar su existencia.

En un mundo cada vez más globalizado y donde las fronteras se van haciendo más tenues, las instituciones de educación superior de nuestro país ya no solo enfrentan a la competencia interna, ahora también deben enfrentar la oferta académica de instituciones extranjeras, muchas de ellas con un sólido prestigio y estándares internacionales de excelencia.

El viejo argumento de que estas instituciones tienen costos que las alejan de la mayoría de la población nacional también se derrumba frente a la multiplicidad de becas, opciones de financiamiento, cursos en línea con y sin costo, etc. que han inundado al mercado educativo.

El reto para las instituciones de educación superior del país, tanto públicas como privadas, es doble: por un lado deben elevar sus estándares de calidad y excelencia para poder sobrevivir y competir con el resto del mundo, y por otro lado deben encontrar fuentes alternativas de financiamiento, más allá de las colegiaturas o los presupuestos gubernamentales.

“Es un tema de sobrevivencia, asegura Germán Campos, Presidente del Consejo Consultivo para América Latina de CASE y Director de Desarrollo Institucional de la Universidad Anáhuac, “si realmente quieren lograr y mantener estándares internacionales de excelencia, además de una vinculación interesante y real con los medios económico, político y social, no podrán vivir solo de las colegiaturas o de las aportaciones estatales ya que se quedarán como instituciones mediocres y con carreras que el mercado castigará”.

CASE, un aliado experto en advancement

The Council for Advancement and Support of Education, mejor conocido como CASE, es una organización no gubernamental que busca ofrecer a las instituciones de educación superior asesoría y capacitación sobre las mejores prácticas de advancement, una serie de estrategias diseñadas para involucrar a la sociedad y a las comunidades de exalumnos en el apoyo y constante desarrollo de su alma máter.

Para conocer más sobre el advancement, platicamos con Germán Campos, Presidente del Consejo Consultivo para América Latina de CASE, quien asegura que la diferencia más marcada entre las instituciones de educación superior extranjeras y las nacionales es que, además de su solidez y gran nivel, cuentan con mucho dinero que les permite tener instalaciones de primer mundo, profesores de probada calidad y la posibilidad de otorgar becas al por mayor. “Parte de mi labor es el Desarrollo Institucional o lo que llaman advancement en Estados Unidos, es institucionalizar no solo la parte académica sino también involucrar a la sociedad y al gobierno con los objetivos que persigue la Universidad. Crear un grupo sólido de estudiantes que gocen de los mejores recursos humanos, físicos, materiales y de becas para que puedan ser profesionales de excelencia y aportar con su trabajo soluciones a los problemas de su comunidad”.

El advancement se refiere en sí a tres áreas en específico: la recaudación de fondos, la relación con exalumnos de las instituciones, y la comunicación y el reclutamiento de los mejores alumnos ya que no se puede dar educación a todos los que tengan edad pero es obligación dársela a quienes tienen el mayor talento. Las autoridades educativas de Estados Unidos lo hacen en el sector privado y en el público desde los años treinta y el trabajo de CASE es replicar lo que ellos ya tienen más que probado.

Desafortunadamente en nuestro país los presupuestos gubernamentales no son suficientes para brindar salud, seguridad, infraestructura y educación de primer nivel. Los recursos para la educación superior siempre se ven recortados, lo cual afecta la calidad del profesorado y de la infraestructura de las escuelas, por lo que la única solución es entrar en la corriente del advancement. “El tema de los exalumnos es una riqueza que las universidades públicas o privadas deben explotar. Los egresados pueden retribuirle a su alma máter con tiempo para dar clases o como voluntarios, hablando bien de su escuela, contratando a recién egresados en sus empresas o, por supuesto, dando algún apoyo económico. Y para lograrlo, la universidad debe saber cómo comunicar claramente el papel que está jugando para el bienestar y el desarrollo de su país; debe informar sobre su desempeño, sobre cuántas vidas está salvando a través de la investigación o cuántas familias está cambiando favorablemente por medio de la educación. Si logra comunicar bien esos logros, evidentemente habrá un mayor interés de la sociedad, de otras empresas e incluso del gobierno por ayudarlos”, comenta Germán Campos.

 

Una cultura filantrópica

CASE es la asociación más importante a nivel mundial en cuestión de Desarrollo Institucional para organizaciones educativas. Y desde hace seis años comenzó con actividades formales de apoyo para América Latina, ofreciendo formación y capacitación a aquellas personas que quieren dedicarse a esa área. Sin embargo, México aún se encuentra en pañales en dicho tenor, pues a nivel internacional hay cientos de especialistas capacitando y compartiendo su experiencia de mejores prácticas, mientras que en nuestro país aún no se tiene esa visión de la necesidad de contar con un departamento con personas especializadas y con estrategias para la recaudación de fondos, la relación con egresados y la comunicación con el exterior. “La Anáhuac es la única universidad en México que involucra a sus egresados y los insta a donar de forma sistemática y no sólo en una campaña. Hay mucho por hacer. Es un área de oportunidad inmensa”, son palabras del Dr. Campos.

La Universidad Anáhuac, amén de su excelencia académica, es pionera en este tipo de prácticas pues a través de su área de Desarrollo Institucional logró que un gran número de sus egresados se sumaran a la iniciativa de aportar, de acuerdo con sus posibilidades, para permitir que muchos jóvenes que no podrían solventar una colegiatura alta, consiguieran becas para terminar sus carreras. Actualmente, un 43% de la comunidad estudiantil cuenta con una beca que va desde el 20 hasta el 100 por ciento, y en gran parte esto se debe a aquellos exalumnos que se suman a esta modalidad.

Y precisamente, crear una cultura filantrópica en los jóvenes egresados de toda institución educativa pública y privada, es una de las estrategias para las que CASE ofrece capacitación constante. “Los exalumnos, con su ayuda económica y de voluntariado, pueden transformar las vidas de millones de estudiantes que requieren de apoyo para salir al mercado de trabajo con una formación de excelencia para lograr sus objetivos de éxito”.

Y todo va ligado, pues al recaudar fondos con los egresados se requiere de tecnología para generar y controlar una base de datos riquísima que muy pocas universidades del país tienen. En la Universidad Anáhuac cerca del 80% de sus exalumnos están actualizados gracias a las estrategias de CASE, “Nosotros llevamos ya ocho congresos en los que hemos compartido nuestras mejores prácticas, pero si recordamos que en México existen más de 2000 instituciones de educación superior, falta mucho por hacer, se requiere inversión en expertos, en laboratorios y en temas como la biotecnología, la robótica o la inteligencia para la seguridad que son temas fundamentales para el futuro de las naciones”, asegura el Dr. Campos.

Un panorama cruel en el que solamente destacarán aquellos alumnos egresados de instituciones de excelencia, sometidos a acreditaciones nacionales e internacionales, formados en la vanguardia con instalaciones y profesorado de gran pertinencia en su área específica. Hoy el mercado laboral sabe cuáles son las universidades que forman profesionales competitivos y es a ellos a los que llaman.

Capacitación a la puerta de tu universidad

La buena noticia es que ya no hay que ir a Estados Unidos o a Europa para capacitarse, con CASE también hay cursos en línea, hay congresos en nuestro país, documentos en español y especialistas con mucha experiencia para compartir. Las instituciones educativas deben arriesgarse y tomar el ejemplo de Estados Unidos en donde tienen medido el retorno del advancement, no solo en cuestión económica sino en intangibles como prestigio, sentido de pertenencia y de orgullo; elementos fundamentales para una universidad de primer nivel. “Definitivamente la excelencia va ligada con los recursos que se tienen, por ejemplo en la Universidad Anáhuac el 100% del profesorado en licenciatura debe tener una maestría, y los profesores de posgrado deben contar con doctorado, y estos niveles de calidad se pagan muy caros. En Estados Unidos, en promedio, el 48 por ciento del gasto operativo de las instituciones de educación superior vienen de las colegiaturas que son muy altas, pero más de la mitad de sus recursos vienen de la sociedad, de donaciones, de egresados, de fundaciones y del gobierno. En México las universidades privadas no contamos con ese apoyo por lo que la única solución es seguir la fórmula del líder mundial en educación”, concluye Germán Campos.

Ese es el reto que asume CASE, implementar una estructura de capacitación a los profesionales de universidades Latinoamericanas, a un costo moderado, en su propio idioma, replicando prácticas de excelencia mundial. Ahora el reto de la sociedad educativa a nivel superior es arriesgarse a ser mejores y ser artífices del verdadero desarrollo de América Latina.

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Norma Rodríguez Olivares

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