LA CALIDAD DE LA ATENCIÓN, UNA HABILIDAD QUE MEJORA LA VIDA

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Los cuestionamientos son diversos y la mayoría van encaminados a encontrar causas y estrategias sobre las fallas en la atención.

 

Lo primero que necesitaríamos tomar en cuenta es que un individuo no nace inatento; durante el desarrollo, el cerebro del bebe aprende a centrar su atención por lapsos cada vez mayores, así gradualmente se adquiere la habilidad de concentrarse (que se refiere a la capacidad de mantener la atención en un solo concepto, objeto o idea).

 

La estimulación cognitiva que reciba el menor será crucial para su organización y aprendizaje, una situación concreta: si un niño tiene que cumplir con responsabilidades, seguir indicaciones, aprender rutinas, realizar actividades de inicio a fin, resolver situaciones, etc. es más probable que su cerebro se mantenga enfocado en una sola idea y si además no recibe una sobre estimulación por medio de la televisión en casa o en el auto y el uso de video juegos (que en exceso provocan que el menor se adapte a la exposición de estímulos cambiantes sin mantenerse en uno por mucho tiempo), entonces podrá mantenerse centrado en una situación por más tiempo.

 

La preocupación sobre la falta de atención es relevante pues esta habilidad es clave para que se de la entrada de información (que después será procesada para poder ejecutar o responder), si la calidad de la atención es baja, la información tendrá que ser repetida, fragmentada o ejemplificada para poder ser entendida.

 

La forma de vida que nuestros chicos experimentan hoy no puede ser modificada del todo, horas menos frente al televisor, disminución de películas y programas violentos o propiciar el menor uso de los videojuegos sería útil, sin embargo para el docente, el aula es el único contexto con posibilidades de ser modificado.

 

A continuación comparto estrategias para mejorar la entrada de la información con la finalidad de promover un mejor aprendizaje en los diferentes contextos.

 

  • Advertir que la información que se va a dar es importante. Esto alerta y anticipa sobre la relevancia de la idea que se compartirá.
  • Utilizar silencios (quedarse callado hasta esperar el contacto visual y escucha del grupo). El silencio es una fase necesaria en la comunicación, los niños tendrán que guardar silencio cuando es momento de escuchar y esto elevara su nivel de comprensión durante la conversación, además de mejorar sus habilidades sociales.
  • Usar espacios marcados en el salón, sin explicar al alumnado, procurar que la explicación de temas se haga en un lugar diferente que el dar indicaciones, por ejemplo: Frente a pizarrón o a un lado del escritorio. Esto anclara las posiciones permitiendo que el menor se anticipe de manera inconsciente.
  • Utilizar una campana, sonido o canción que de la pauta para iniciar o escuchar. Esta alerta puede cambiar y darse por medio de una seña, colgando un letrero o imagen e incluso se puede cambiar un objeto de lugar.
  • Establecer claves de escucha, observación o para retomar la actividad; esto puede hacerse con todo el grupo o solo con un alumno. Se debe acordar previamente y ambas partes conocer la funcionalidad, por ejemplo: al sacudir el borrador –> tu o el grupo deberá sacar su pluma roja y negra.
  • Bajar el volumen de voz o cambiar la velocidad del discurso. Esto hará que el grupo se alerte ante al cambio.
  • Manejar situaciones sorpresa, el factor sorpresa promueve el cambio de estado de ánimo, generalmente motiva y esto eleva la calidad de la entrada de información. Esto puede hacerse por medio del uso de títeres, disfraces, juegos que impliquen moverse o cantar; proponiéndolos sin anticipación e incluso sorprendiendo a los chicos en medio de una clase.
  • El uso de  chistes y reír en general prepara para el aprendizaje ya que genera una relajación sin llevar al cuerpo al descanso, simplemente lo deja dispuesto. El humor es clave en el aprendizaje y puede plantearse como una actividad de transición.
  • La dinámica de la clase se beneficiara si se combina el uso de estrategias, ya que al abusar de alguna de estas puede perderse la eficacia y ser contraproducente.

 

El docente hoy en día tiene un reto mayor para generar que los niños atiendan y se concentren pues sus cerebros están acostumbrados a recibir información atractiva y cambiante. Basta con comparar los programas de televisión que veíamos hace 20 años, en los que la imagen del protagonista no cambiaba (solo se repetía), al igual que el diálogo, en ese caso la información se mantenía por varios segundos frente a nuestros ojos. En un programa actual los cambios de escena son más rápidos, el numero de personajes y situaciones también, así como los diálogos o frases que aparecen por minuto.

 

La situación descrita requiere que los adultos apoyemos el aprendizaje llevando a la observación, escucha y sobre todo la toma de conciencia sobre lo que pasa en el ambiente.

 

Este es un reto general, pues el disfrutar los alimentos que nos llevamos a la boca, escuchar la letra de la canción que está en el radio, darme cuenta de lo que leo en mi pantalla, se ve invadido por las prisas y el exceso de estímulos y pendientes.

 

Mejorar la manera de centrar nuestra atención definitivamente mejorara la calidad de nuestra vida y por ende la manera en la que es organizada.

 

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