LOS ANUNCIOS EDUCATIVOS

0
1753

Publicidad educacionalTambién lo saben los dirigentes sociales y los hombres y mujeres dedicados a la política. Por eso, cada día más, las políticas públicas crecen en complejidad organizacional y económica. Cada día más las sociedades gastan más recursos en procurar una educación de mejor calidad, más equitativa y más justa, más solidaria, diversificada y participativa. Ya los núcleos cerrados de poder en esta materia, van quedando aislados en los fríos paisajes, acompañados de dinosaurios y animales prehistóricos.

La gente común quiere educación de buena calidad y de alta pertinencia. ¿Para qué saber tanto sobre la molécula, el átomo y los egipcios, si eso está en la Internet, seguramente con mayor calidad de lo que puede explicar un esforzado maestro? Lo que la gente comprendió es una cuestión sencilla, pero difícil de retomar: lo que quiere es que sus educadores recuperen los valores pedagógicos que les fueron tan queridos en décadas recién pasadas y que los hicieron ejemplo de vida de muchas generaciones, en toda América Latina y de manera muy especial en México.

Sin duda que está en la naturaleza humana el vivir proyectado hacia el futuro, en una suerte de fantasía de que algo nuevo ocurrirá y será mejor de lo que hemos vivido hasta el momento. Fantasía que es positiva si ella no se desprende de la realidad del tiempo y el espacio histórico, social y existencial que nos toca vivir y debemos asumir como primer paso hacia el futuro. Fantasía que nos llena de posibilidades creativas e innovadoras y que jamás abandona al hombre y es rica en frutos cuando ella parte del “propio sentido de realidad”. Por eso son buenos y positivos los anuncios en educación si uno los ve con el prisma de una mayor proyección en el tiempo de la humanidad y no en el tiempo “ombligoide” a los cuales algunos nos quieren acostumbrar.

Por eso celebremos los anuncios. Todos los buenos anuncios, como aquel que nos anuncia el Amor Fraterno como la fuerza viva que puede mover los corazones y las sociedades. Ese sí que es un buen anuncio, que perdura a través de los siglos. En educación necesitamos más amor y quizá un poco menos de tecnocracia, pues el amor nos proyecta y enriquece, a diferencia de la tecnología que nos sobrepasa y nos desgasta continuamente y nos hace pensarnos como viejos dinosaurios. Bien por la Educación, anuncios reales de un mundo mejor.

Compartir
Artículo anteriorPor una educación de calidad en México
Artículo siguienteEDUMARKET
Empresario y Coach mexicano con más de 20 años de experiencia en el cierre de ventas e inscripciones para instituciones educativas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario
Por favor ingrese su nombre aquí