¿Quieres más alumnos?

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¿Quieres más alumnos?

Conocer el posicionamiento de la imagen corporativa del colegio es clave

Por Rafael Agüero

Todos estos procesos, todas estas acciones y situaciones, forman parte de la comunicación corporativa a través de la cual se transmite la identidad corporativa del centro.

En la comunicación corporativa, por tanto podremos distinguir distintos niveles que se pueden visualizar como las capas de una cebolla, como se muestra a continuación.

Fig.1: La transmisión de la imagen del centro

Tenemos por tanto:

1. Un primer nivel, el más externo al centro, el más alejado, que incluye todas las acciones de comunicación emitidas por el centro (una campaña de publicidad, un mailing para captar nuevos alumnos, una jornada de puertas abiertas, una feria,.…) y también aquellas en las que el centro se convierte en foco de interés público de forma involuntaria (la denuncia de unos padres por un caso de bullying, unas instalaciones inadecuadas, unas votaciones políticas, etc…,).
2. Un segundo nivel, lo configuran las visitas al centro. Habitualmente, las realizan padres o potenciales alumnos interesados en conocer el centro y suelen ser decisivas, en el momento de optar por nuestro centro o por otro. Por ello, es fundamental preparar todo el proceso de la visita con sumo cuidado: desde la acogida en la recepción del centro, hasta la sala de espera, pasando por el material que se entrega, la ruta de visita por las instalaciones, etc.,.. El conjunto de estos factores pueden ser cruciales para transmitir la imagen del centro que corresponde a la realidad de nuestro servicio.

Hay que tener en cuenta que la calidad en el servicio educativo, es el primer elemento de satisfacción, pero existen un conjunto amplio de servicios de soporte como la atención telefónica, la portería y vigilancia, el mantenimiento de las instalaciones, el comedor, la cocina, la biblioteca, etc.,… claves para atraer a la demanda.

3. Un tercer nivel de transmisión de la imagen del centro está formado por los alumnos y el personal actual. Los primeros son los que reciben el servicio educativo y, por tanto, conocen de primera mano si existe coherencia entre la imagen que se quiere transmitir del centro y la real. Son generadores de opinión entre las personas de su entorno (familia, amigos, compañeros de trabajo…) y, por ello, es fundamental escuchar sus opiniones y valorarlas como oportunidades de mejora.

El personal como motor productor fundamental del servicio en cuanto a la forma y el contenido, con su comportamiento y motivación, son también un sujeto fundamental en la creación y transmisión de la imagen, resulta difícil por no decir imposible, que aunque el resto de acciones y niveles estén perfectamente cubiertos, sin el mejor componente de nuestro personal, docente y no docente, nuestra imagen sea la adecuada.

4. Un último nivel lo configuran los ex-alumnos. Funcionan como auténticos prescriptores del centro y contribuyen de forma decisiva en corroborar o negar la imagen que se está transmitiendo. Su satisfacción puede generar, además, nuevos alumnos, ya sean sus hijos o ya sean amigos o colaboradores a los que recomendarán encarecidamente los servicios del centro. Mantener el contacto con este grupo es de vital importancia para todo centro que desee asegurar su presencia en el mercado.

5. De estos cuatro niveles de comunicación corporativa emerge, al final, una imagen del centro. La esencia de esta comunicación corporativa estará en la perfecta gestión entre la identidad y la imagen, entre lo que el centro es, su identidad actual, lo que se cree que es, su identidad aceptable, y lo que desearía que fuera, su identidad ideal. La mejor comunicación corporativa será aquella que mantenga el equilibrio de las tres identidades, realizando así su auténtica imagen.

Cualquier estrategia de comunicación que un centro adopte, tendrá sin duda una influencia decisiva sobre su futuro. Para la creación de esta estrategia de comunicación necesitamos estar seguros de conocer la identidad actual, su imagen y la estrategia general de funcionamiento del centro y naturalmente, saber utilizar los modelos y técnicas existentes en la comercialización.

También es preciso disponer y asegurase de los medios necesarios para:

  • Escuchar el entorno del centro permanentemente y adelantarse así, a la posible demanda.
  • Garantizar la coherencia de las comunicaciones tanto internas como externas.
  • Difundir un espíritu de comercialización global del centro.
  • Hacer que el propio personal y el profesorado vivan el proyecto del centro.

De esta forma, el conocer el posicionamiento del centro, la personalidad del mismo y sus públicos objetivos, ayudará a fijar los objetivos de comunicación y los planes operativos para alcanzarlos.

Jorge Fernández Romero
Economista. Experto en Marketing Educativo
Director de Flint Marketing Educativo
Profesional con más de 20 años de experiencia como asesor de múltiples centros educativos
en temas de captación de alumnos y marketing educativo.
Autor del curso: Marketing Educativo dirigido a la Captación de Alumnos.

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