Robótica en tu escuela.

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Robótica en tu escuela.
La oportunidad de educar para el futuro

Nuestro país se perfila como una potencia en robótica con un enorme potencial que ha llevado a diferentes grupos de estudiantes a ganar concursos internacionales.

Los seres humanos siempre hemos soñado con crear vida artificial, a lo largo de nuestra historia hemos buscado crear entes artificiales que nos hagan la vida más fácil y se encarguen de las tareas más pesadas y repetitivas.

Aunque en sus orígenes la creación de estas máquinas no se llamaba robótica, hoy en día esta industria se encuentra en pleno desarrollo y se perfila como una de las ramas de la actividad humana con más proyección en el futuro.

En este sentido, la robótica resulta un área de oportunidad enorme para los países e instituciones que quieran mantenerse a la vanguardia del desarrollo. Paradójicamente, nuestro país tiene un potencial enorme para convertirse en una potencia en robótica: por un lado obtenemos muy malas calificaciones en la prueba PISA donde estamos casi en los últimos lugares entre los 65 países de la OCDE, y por otro ganamos torneos mundiales de robótica, en algunos casos llevándonos todos los premios.

Todo parece apuntar al hecho de que el talento y la capacidad existen como potencial entre nosotros y cuando se hacen esfuerzos organizados para crear equipos o grupos de estudio alrededor de la robótica se obtienen resultados sencillamente espectaculares en un país que destina menos del 0.4 % del PIB para la ciencia y la tecnología e innovación. La pregunta resulta obvia: ¿qué pasaría si la inversión fuera mayor y se hiciera un esfuerzo coordinado entre escuelas, gobiernos e industria?

Actualmente en México existen dos asociaciones civiles que representan los esfuerzos de diversas instituciones de educación superior en el país por crear grupos de apoyo y eventos que fomenten entre la población el interés por la robótica, ellas son la Federación Mexicana de Robótica y la Asociación Mexicana de Robótica. Además, existen escuelas y esfuerzos que apuntan a enseñar y a difundir la robótica en los niveles de la educación básica.

Para conocer las ventajas de enseñar robótica, –un tema complejo y a aparentemente lejos de la comprensión y nivel de los niños de primaria– platicamos con Roberto Saint Martín, fundador y director de la escuela Robotix, uno de los modelos didácticos que en los últimos años se han especializado en la robótica enfocada a niños de nivel primaria. Los resultados son sorprendentes: sin ser ya no digamos ingenieros, sino estudiantes de preparatoria de las áreas físico-matemáticas, sus equipos han ganado varios concursos internacionales entre los que destacan el primero y segundo lugar que obtuvieron en 2014 el International Air and Space Program de la NASA o el segundo lugar en la Copa Internacional de Robótica 2014 del IPN.

“Robotix empezó como una agrupación de estudiantes de ingeniería que queríamos dar clases de robótica”, nos comentó Roberto, “nuestra idea era enseñar a hacer desde el inicio lo que nosotros empezábamos a estudiar en los últimos semestres de la carrera”, recordó. “Iniciamos dando cursos a otros ingenieros, estudiantes de prepa y hasta diseñadores, escultores y artistas que querían aplicar los principios de la robótica en sus campos de acción.”.

De ahí empezaron a preguntarse qué sucedería si bajaban este conocimiento a los niveles de primaria, “no sabíamos qué pasaría y por supuesto, nuestros primeros intentos no resultaron como esperábamos” comentó, “sin embargo, tras nueve años de ir desarrollando y perfeccionado nuestro modelo educativo, descubrimos que la mejor forma de enseñar es al revés de lo que nos enseñan en la escuela tradicional: nosotros no partimos del conocimiento de la teoría aburrida y sin utilidad aparente para después aplicarla, sino al revés, partimos de la experiencia y del conocimiento descubierto a través de un reto divertido y con un objetivo práctico y visible para después conocer y entender los fundamentos teóricos de lo aprendido.”

Su modelo sigue el recurso de: aprender haciendo y muestra cómo la ciencia exacta (números, fórmulas, principios matemáticos, teorías de la programación, etc.) puede ser útil, divertida y contribuir a mejorar nuestra vida. Es una herramienta que combina “la programación informática con la parte mecánica y electrónica, las tecnologías más relevantes en el mundo de hoy”.

Sus estudiantes aprenden a programar una máquina, a hacer circuitos electrónicos, a diseñar un robot, pero sobre todo, “a hacer amigos” apuntó Roberto, “según los padres de familia a los que hemos encuestado, lo más relevante de nuestro programa es el desarrollo emocional que tienen los alumnos.”

Los niños aumentan su autoestima porque tienen la osadía de dar vida -aunque sea mecánica- a algo inanimado, “descubren capacidades que no sabían que tenían, aprenden a trabajar en equipo y a relacionarse con personas que tienen intereses en común. Más allá de desarrollar el pensamiento analítico, “estamos empoderando a los niños a través de un estímulo motivante, se dan cuenta de que son capaces, de que pueden, de que no tienen que memorizar primero fórmulas complicadas, aunque en la práctica logran superar retos que requieren un nivel de matemáticas avanzado. Hacen cosas que en una carrera se ven hasta los últimos semestres”.

Muchos de estos niños no necesariamente se van a convertir en ingenieros, sin embargo, aprender de robótica los lleva a desarrollar su cerebro, su gusto por temas más sofisticados y a desarrollar su capacidad analítica. “Además el impacto emocional de logro, de superar un reto y de descubrir la propia capacidad es una experiencia profundamente transformadora que cambia a los alumnos”, aseguró, “aprenden a creer y a confiar en su propia capacidad para resolver problemas y superar retos, y en consecuencia se vuelven más colaboradores, más participativos, más sociales y más conectados con su entorno”.

Muchos de sus alumnos han desarrollado proyectos orientados a mejorar las condiciones de vida de algunos grupos sociales “por ejemlo han creado una aplicación para ayudar a los adultos mayores, un sistema para conservar frutas, un robot para ayudar durante inundaciones, y otro para ayudar a apagar incendios forestales, una barredora de nieve que la convierte en agua potable, una estación meteorológica de bajo costo”, aunque sean niños son capaces de proponer soluciones a los problemas sociales que vivimos, el mejor ejemplo de la ciencia aplicada para mejorar nuestra vida.

“Desde niños nos enseñan a callar lo que nos interesa”, aseguró “nuestra curiosidad natural se ve constantemente frenada con respuestas del tipo: ‘ya lo aprenderás cuando seas grande’. Hay pocos espacios y entornos donde no solo no se reprima la curiosidad sino que se estimule.

La robótica como parte del currículum escolar es una enorme área de oportunidad para las instituciones que busquen ofrecer una formación integral y de calidad, Robotix tiene actalmente convenios con 65 escuelas privadas de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México para ofrecer cursos de robótica, “porque ofrecer un curso así en solitario representa un costo excesivo que muchos planteles simplemente no pueden costear”, comentó, “se necesitan maestros especializados no solo en el tema sino en el modelo educativo”, Robotix ofrece un modelo probado y perfeccionado a lo largo de nueve años de experiencia.

El plan de Roberto es llevar el modelo a todo el país a través de varios esquemas como el modelo de franquicias, o esquemas de gestión de fondos a través de una fundación para becar a una escuela pública y actualmente “estamos en pláticas con instancias gubernamentales para llevar el modelo a las escuelas públicas del país”.

En suma, el desarrollo de capacidades intelectuales, sociales y emocionales sumado a despertar el interés por las ciencias exactas y la tecnología representa una oportunidad no solo para las escuelas sino para el país entero.

Es evidente que México cuenta con investigación y desarrollo en robótica, al nivel de cualquier potencia tecnológica, ahora el siguiente reto es interesar a las empresas para que inviertan en el desarrollo de tecnologías propias en vez de importarlas y que el gobierno destine más fondos del PIB a la ciencia y la tecnología.

El país ya tiene el talento.

Para cuadros con info extra:

La robótica pedagógica

El modelo de Robotix se construye de acuerdo con los principios de la robótica pedagógica, entendida como la creación de objetos tecnológicos con el fin de desarrollar habilidades motoras, cognitivas y sociales en los estudiantes, además de motivar el interés por las ciencias exactas.

Algunos de los objetivos de la robótica pedagógica son:

  • Que los estudiantes entiendan a través de la experimentación que equivocarse es parte del aprendizaje y una vía para el autoconocimiento en vez de una tragedia o una causa de sufrir un castigo.
  • Desarrollar conocimientos y habilidades a través de la interacción y el trabajo en equipo.
  • Desarrollar las capacidades creativas orientadas a la solución de problemas.

Descubrir que el aprendizaje es divertido y aplicable a la vida cotidiana para mejorar la vida de las personas.

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